sábado, 21 de junio de 2008

Sinceridad sudamericana

Pareciera que en estos momentos de recesión económica las ideas en el cine mundial también están a la baja. Como muestra tenemos el pasado festival de Cannes el cual fue un desfile deslucido de filmes grises. Sean Penn, jurado de la competencia, llegó al extremo cuando afirmó que después de revisar tantas películas mediocres, se le antojaba ver algo cómico y relajado. El problema es que ni siquiera existe en la cartelera actual alguna comedieta hollywoodense que nos haga reír.

Pero el ejemplo lo está poniendo el cine sudamericano, del cual reconozco ser admirador empedernido. La valía que detecto en él, es que cuenta historias únicas que no responden a la presión tradicional del cine comercial. De este modo, los microscópicos presupuestos se compensan con un talento innato; en este cine, las historias son grandes logros que nos sumergen no sólo en la reflexión política, sino que abordan temas que agobian la existencia humana.

Como ejemplo puedo citar la película uruguaya titulada Whisky, la cual es una declaración sincera sobre el amor, la soledad y las relaciones entre hermanos. Lo fuerte del filme es su guión, ya que en él se dibuja a profundidad la psicología de cada uno de los personajes. Su fuerza dramática deja atrás a muchas megaproducciones que al final se perciben huecas, ésta, por lo contrario, es intimista y reflexiva. Por ello es una buena pieza que exhibe la sinceridad sudamericana que desde allá renueva la sangre del cine mundial.

2 comentarios:

Natalia dijo...

A poco está mejor que la de Hulk??

Fabián Bautista dijo...

La neta NO, pero hay que reconocerle la osadía de querer competir con esa joya contemporánea de la cinematografía mundial.