sábado, 7 de enero de 2012

Gabriela Onetto

"Enfrentarse a la muerte es estar dispuestos a abandonar toda certeza, a entregarse a lo que no se puede anticipar ni cambiar por la voluntad solamente. Es aventurarse en lo desconocido y terrorífico de nuestras profundidades psíquicas, de nuestras experiencias de vida, en la esperanza de un retorno a la superficie con una integración mayor de la totalidad de nuestros aspectos. Y por si esto fuera poco, puede ser además la búsqueda de una resurrección simbólica, de la digna culminación del más trascendente viaje heroico de todos: el de nuestra propia vida".